El poemario "Primaria, Decisiva e Inaprensible" de Marian Raméntol reseñado por Beatriz Pérez.

miércoles, octubre 14, 2015

Edita: Alkaid Ediciones.
Genero: Poesía.
Prólogo: Manuel Martínez Forega
Ilustración Portada: Oda Sales


Beatriz Pérez nos cuenta su experiencia con la lectura de Primaria, Decisiva e Inaprensible, y entrevista a la autora.




Marian Raméntol, recorridos hasta su nuevo poemario Primaria, decisiva e inaprensible.

Marian, hace años que sigo tu obra y me gustaría comentar tu último poemario haciendo un recorrido por tu trayectoria. ¿Qué te parece?

Me parece fenomenal, una manera diferente de comentar un libro, ciertamente.

Releyendo tus libros, por cierto, unos cuantos ya… Todos sabemos que hay una evolución como poeta, pero no necesariamente podría ser así. ¿Qué ha influido? 

Sobre todo las lecturas, hace tiempo un buen amigo y gran poeta me dijo que sólo existían tres máximas para escribir bien, a saber: leer, leer y leer. Y tenía razón. La lectura te lleva al descubrimiento, y éste al conocimiento, el resto es trabajo, trabajo y trabajo.
En mis orígenes, la fascinación por la palabra en sí me tenía absorta, buscaba encontrar la palabra más bella, más sonora, la más "poética" aunque más tarde me di cuenta que igual de poético puede resultar el bombo de una lavadora que la más frágil de las amapolas, todo depende de cómo desestructuremos las palabras originales para readecuarlas a nuestro universo.  Así que aunque no abandoné mis "conductores" (imágenes y metáforas) sí que las doté de más contenido, de un mayor equilibrio entre lo que quería decir y el modo en que lo hacía.

Háblame de tus influencias, de esas lecturas  ¿Qué poetas son importantes para ti?

Hay muchos y la lista se amplía constantemente, creo que me faltarían vidas para seguir absorbiendo voces, pero para ser justa debo destacar algunos de ellos,  Quevedo y Góngora fueron los reyes absolutos de mis intentos primerizos, hasta que llegaron a mi mesa de trabajo Huidobro y Girondo, aquí  hubo un antes y un después, entendí que podían resultar terriblemente hermosas una mujeres con pechos de higo y descubrí que había flores que crecían al revés. Después llegó Rosales (a quien tengo un poemario dedicado), Montalban, Eduardo Moga, y tantos otros, cuyas voces me abrieron fórmulas nuevas sobre las que identificarme y reinventarme.

Marian y el cuerpo. Repasaba tus poemas en Hay un área de descanso, un poco más abajo de mi vientre, uno de tus primeros poemarios. Si bien el cuerpo está presente, en tus últimas publicaciones la simbología corporal suma cada vez mayor importancia. Cuéntame algo sobre esto. 
 
El cuerpo habla de nosotros, del Hombre, y es nuestro medio de "ser" ¿Cómo no iba a tener importancia? el cuerpo ama, habla, sufre, siente,  y su relación con el entorno nos aporta múltiples experiencias por lo que son elementos naturales en mi mundo poético.

¿Qué es para ti Primaria, Decisiva e inaprensible? Explícanos cómo se ha concebido.

En mi caso un libro (de poemas, claro está) se concibe a diario, no existe un idea primigenia, sencillamente escribo y como todo cuanto me rodea me influye, ya sean  las lecturas que estérealizando en esos momentos, por ejemplo,  o las experiencias recientes que haya tenido,  el conjunto acaba teniendo un cierto hilo conductor, una trama inconsciente que lo acuna todo. 

Las referencias a la muerte están muy presentes en este poemario. Tengo un recuerdo más maternal en obras anteriores. ¿Querías hablar de la desintegración del ser humano?

No exactamente, o mejor dicho, no solamente. Verás, la muerte forma, como el cuerpo, parte de todos nosotros. Desde el año 2008, para mí se unió para siempre al mar y a la figura materna, desde entonces me acompaña en cada pulso, en cada mirada, por lo que no es de extrañar que también lo haga en mis poemas y en todo cuanto escribo, rara es la vez en que la muerte o el mar (un mar trágico e imperdonable) no estén, de una manera u otra, presentes, y añadiría que en algunas composiciones son, inexorablemente,  los protagonistas.

Marian, ¿De qué trata Primaria, Decisiva e inaprensible? Hay mucho misterio. Ya sabes que los poemas son como los sueños, los lectores los disfrutamos, pero seguramente la interpretación de tus simbología y su significado sólo tú nos la podrías desvelar. 

Uy, uy, uy... mis códigos personales no son importantes en absoluto, precisamente "misterio" me parece el ingrediente justo e imprescindible para que sea el lector quien emprenda su viaje personal e intransferible por los poemas,  que es exactamente lo que pretendo cuando escribo. 

¿Con qué nos sorprenderás en breve?

Estoy preparando un nuevo poemario, quizá para el 2017, aunque me lo tomo con calma porque ya he aprendido que las prisas no son nunca buenas cuando se trata de ultimar un libro, como suele decir el refrán "despacito y buena letra" , así que se irá cociendo poco a poco para poder dar al lector lo mejor de mí.
Eso no significa que entretanto, no publique alguna plaquette de esas artesanales que tanto me gustan, ya sabes, ediciones de muy corta tirada, numeradas, perfumadas, en fin, algo especial.
También sigo trabajando en mi segundo "libro de artista", titulado "Los bajos fondos de una estrofa", pero también de manera muy pausada ya que implica entregarse a disciplinas plásticas con las que todavía me siento muy insegura, así que una vez más, poco a poco.





He seguido la poesía de Marian Raméntol desde sus tímidos inicios, aquellos en los que se lanzaba a experimentar con los sonetos. Más tarde, en su libro Hay un área de descanso más abajo de mi vientre, se visualizan las claras referencias al cuerpo que perdurarán como una constante en su obra. Su yo, para ese entonces, era más flexible. La poeta nos hablaba de grandes temas con humilde inocencia, algo que ha cambiado sustancialmente como trataré más adelante.
En Comiendo pelos como herejía poética, un poemario compartido con Cesc Fortuny, mientras Marian Raméntol era la maternidad y el mar, su compañero de poemario era la desintegración y la muerte. La autora, cuyo poemario nos concierne, ha adquirido también gran influencia de Fortuny y de su hiriente  simbología corporal difícilmente aceptable socialmente.
En Primaria, Decisiva e inaprensible reconozco a Marian Raméntol en su esencia, aunque tenemos que hablar ya de un salto a la madurez de su yo poético o de un refuerzo en la solidez de éste. Siguen presentes la muerte y el mar, adornados con el cuerpo, como conductores. Podríamos decir que la poetisa ha virado hacia la firmeza y el peso en el cierre de sus poemas. La estructura es la misma, incluso el ritmo o la multiplicidad de imágenes constantes, sin embargo, la fuerza de sus poemas ha cambiado.
Sus finales se mueven entre un cielo abierto de posibilidades o bien transmiten un cierre lapidario, aunque ninguno abandona a la indiferencia.


“No sé si podré hacer un pacto con la muerte, pero mis mares serán campanadas”
“ya no soy. Mi ventana ojerosa me despide”

Primaria, Decisiva e Inaprensible son tres poemarios en un único libro. Primaria y Decisiva muestran ese yo nuevo en plena ebullición, mientras que Inaprensible  nos transportan a una Marian reconciliándose con el pasado. Sugiero que los versos de Raméntol se lean lentamente, pero no de una sola vez. Sus imágenes y lo vigoroso de sus palabras tienen tal poder que se llega fácilmente a un estado de éxtasis o trance, como nos contaba Martínez Forega en su prólogo. Es por ello que para digerirla, para llegar a disfrutarla se debe tomar su poesía como un aperitivo de lecturas pausadas donde uno se abandona a disfrutar de un universo simbólico tan rico como los sueños que nos dejan las primeras horas de luz de sol.



El poemario "Primaria, Decisiva e Inaprensible" de Marian Raméntol reseñado por Beatriz Pérez.

miércoles, octubre 14, 2015

Edita: Alkaid Ediciones.
Genero: Poesía.
Prólogo: Manuel Martínez Forega
Ilustración Portada: Oda Sales


Beatriz Pérez nos cuenta su experiencia con la lectura de Primaria, Decisiva e Inaprensible, y entrevista a la autora.




Marian Raméntol, recorridos hasta su nuevo poemario Primaria, decisiva e inaprensible.

Marian, hace años que sigo tu obra y me gustaría comentar tu último poemario haciendo un recorrido por tu trayectoria. ¿Qué te parece?

Me parece fenomenal, una manera diferente de comentar un libro, ciertamente.

Releyendo tus libros, por cierto, unos cuantos ya… Todos sabemos que hay una evolución como poeta, pero no necesariamente podría ser así. ¿Qué ha influido? 

Sobre todo las lecturas, hace tiempo un buen amigo y gran poeta me dijo que sólo existían tres máximas para escribir bien, a saber: leer, leer y leer. Y tenía razón. La lectura te lleva al descubrimiento, y éste al conocimiento, el resto es trabajo, trabajo y trabajo.
En mis orígenes, la fascinación por la palabra en sí me tenía absorta, buscaba encontrar la palabra más bella, más sonora, la más "poética" aunque más tarde me di cuenta que igual de poético puede resultar el bombo de una lavadora que la más frágil de las amapolas, todo depende de cómo desestructuremos las palabras originales para readecuarlas a nuestro universo.  Así que aunque no abandoné mis "conductores" (imágenes y metáforas) sí que las doté de más contenido, de un mayor equilibrio entre lo que quería decir y el modo en que lo hacía.

Háblame de tus influencias, de esas lecturas  ¿Qué poetas son importantes para ti?

Hay muchos y la lista se amplía constantemente, creo que me faltarían vidas para seguir absorbiendo voces, pero para ser justa debo destacar algunos de ellos,  Quevedo y Góngora fueron los reyes absolutos de mis intentos primerizos, hasta que llegaron a mi mesa de trabajo Huidobro y Girondo, aquí  hubo un antes y un después, entendí que podían resultar terriblemente hermosas una mujeres con pechos de higo y descubrí que había flores que crecían al revés. Después llegó Rosales (a quien tengo un poemario dedicado), Montalban, Eduardo Moga, y tantos otros, cuyas voces me abrieron fórmulas nuevas sobre las que identificarme y reinventarme.

Marian y el cuerpo. Repasaba tus poemas en Hay un área de descanso, un poco más abajo de mi vientre, uno de tus primeros poemarios. Si bien el cuerpo está presente, en tus últimas publicaciones la simbología corporal suma cada vez mayor importancia. Cuéntame algo sobre esto. 
 
El cuerpo habla de nosotros, del Hombre, y es nuestro medio de "ser" ¿Cómo no iba a tener importancia? el cuerpo ama, habla, sufre, siente,  y su relación con el entorno nos aporta múltiples experiencias por lo que son elementos naturales en mi mundo poético.

¿Qué es para ti Primaria, Decisiva e inaprensible? Explícanos cómo se ha concebido.

En mi caso un libro (de poemas, claro está) se concibe a diario, no existe un idea primigenia, sencillamente escribo y como todo cuanto me rodea me influye, ya sean  las lecturas que estérealizando en esos momentos, por ejemplo,  o las experiencias recientes que haya tenido,  el conjunto acaba teniendo un cierto hilo conductor, una trama inconsciente que lo acuna todo. 

Las referencias a la muerte están muy presentes en este poemario. Tengo un recuerdo más maternal en obras anteriores. ¿Querías hablar de la desintegración del ser humano?

No exactamente, o mejor dicho, no solamente. Verás, la muerte forma, como el cuerpo, parte de todos nosotros. Desde el año 2008, para mí se unió para siempre al mar y a la figura materna, desde entonces me acompaña en cada pulso, en cada mirada, por lo que no es de extrañar que también lo haga en mis poemas y en todo cuanto escribo, rara es la vez en que la muerte o el mar (un mar trágico e imperdonable) no estén, de una manera u otra, presentes, y añadiría que en algunas composiciones son, inexorablemente,  los protagonistas.

Marian, ¿De qué trata Primaria, Decisiva e inaprensible? Hay mucho misterio. Ya sabes que los poemas son como los sueños, los lectores los disfrutamos, pero seguramente la interpretación de tus simbología y su significado sólo tú nos la podrías desvelar. 

Uy, uy, uy... mis códigos personales no son importantes en absoluto, precisamente "misterio" me parece el ingrediente justo e imprescindible para que sea el lector quien emprenda su viaje personal e intransferible por los poemas,  que es exactamente lo que pretendo cuando escribo. 

¿Con qué nos sorprenderás en breve?

Estoy preparando un nuevo poemario, quizá para el 2017, aunque me lo tomo con calma porque ya he aprendido que las prisas no son nunca buenas cuando se trata de ultimar un libro, como suele decir el refrán "despacito y buena letra" , así que se irá cociendo poco a poco para poder dar al lector lo mejor de mí.
Eso no significa que entretanto, no publique alguna plaquette de esas artesanales que tanto me gustan, ya sabes, ediciones de muy corta tirada, numeradas, perfumadas, en fin, algo especial.
También sigo trabajando en mi segundo "libro de artista", titulado "Los bajos fondos de una estrofa", pero también de manera muy pausada ya que implica entregarse a disciplinas plásticas con las que todavía me siento muy insegura, así que una vez más, poco a poco.





He seguido la poesía de Marian Raméntol desde sus tímidos inicios, aquellos en los que se lanzaba a experimentar con los sonetos. Más tarde, en su libro Hay un área de descanso más abajo de mi vientre, se visualizan las claras referencias al cuerpo que perdurarán como una constante en su obra. Su yo, para ese entonces, era más flexible. La poeta nos hablaba de grandes temas con humilde inocencia, algo que ha cambiado sustancialmente como trataré más adelante.
En Comiendo pelos como herejía poética, un poemario compartido con Cesc Fortuny, mientras Marian Raméntol era la maternidad y el mar, su compañero de poemario era la desintegración y la muerte. La autora, cuyo poemario nos concierne, ha adquirido también gran influencia de Fortuny y de su hiriente  simbología corporal difícilmente aceptable socialmente.
En Primaria, Decisiva e inaprensible reconozco a Marian Raméntol en su esencia, aunque tenemos que hablar ya de un salto a la madurez de su yo poético o de un refuerzo en la solidez de éste. Siguen presentes la muerte y el mar, adornados con el cuerpo, como conductores. Podríamos decir que la poetisa ha virado hacia la firmeza y el peso en el cierre de sus poemas. La estructura es la misma, incluso el ritmo o la multiplicidad de imágenes constantes, sin embargo, la fuerza de sus poemas ha cambiado.
Sus finales se mueven entre un cielo abierto de posibilidades o bien transmiten un cierre lapidario, aunque ninguno abandona a la indiferencia.


“No sé si podré hacer un pacto con la muerte, pero mis mares serán campanadas”
“ya no soy. Mi ventana ojerosa me despide”

Primaria, Decisiva e Inaprensible son tres poemarios en un único libro. Primaria y Decisiva muestran ese yo nuevo en plena ebullición, mientras que Inaprensible  nos transportan a una Marian reconciliándose con el pasado. Sugiero que los versos de Raméntol se lean lentamente, pero no de una sola vez. Sus imágenes y lo vigoroso de sus palabras tienen tal poder que se llega fácilmente a un estado de éxtasis o trance, como nos contaba Martínez Forega en su prólogo. Es por ello que para digerirla, para llegar a disfrutarla se debe tomar su poesía como un aperitivo de lecturas pausadas donde uno se abandona a disfrutar de un universo simbólico tan rico como los sueños que nos dejan las primeras horas de luz de sol.